Hablemos del tempeh, todavía bastante desconocido o poco aceptado por Occidente y considerado un alimento nutritivo y medicinal.
Es proteína fermentada de la soja amarilla, originaria de Indonesia. No es un condimento como la salsa de soja o el miso (soja fermentada) sino un ingrediente principal no salado para cualquier plato.
Se elabora cociendo las semillas de soja enteras, disponiéndolas en capas finas y fermentándolas con el moho Rhizopus oligosporus o oryzae (que también se utilizan en los misos) durante 24 horas a 33ºC. Este moho hace que las semillas se unan y formen fragmentos con sabor, tiene un aroma a levaduras y hongos pero al cocinarlo se desarrolla un sabor a nueces casi carnoso. Su aspecto no es muy agraciado y tiene un sabor que a veces no agrada pero si sabemos cocinarlo bien puede resultarnos riquísimo.
Su proceso de fermentación es corto (la soja no ha sido totalmente cocida) por tanto si queremos beneficiarnos de sus cualidades tanto nutritivas como gustativas debemos cocerlo en agua, cubriendo la mitad del volumen del tempeh para que no se diluya en el líquido, junto con una tira de alga Kombu durante 15-20 minutos a fuego bajo-medio y con tapa. Lo ideal, sería que al finalizar la cocción el agua hubiera desaparecido. Esta misma operación se debe realizar con el tofu, cosa que mucha gente no hace (ya que no lo especifica en el envoltorio).
Una vez cocido podemos pasarlo por la plancha o hacer un estofado de verduras, a mí éste último me encanta: Cuando veamos que le faltan un poco a las verduras (zanahorias, nabos, cebollas, puerros), agregamos el tempeh para que al unirse con ellas haya una combinación de sabores muy rica. Apagamos el fuego y añadimos unas gotas de tamari. Dejamos que repose un poco y servimos con un poco de arroz integral u otro cereal integral. Esto sería una comida equilibrada ya que el tempeh tiene la función de proteína vegetal y proteína completa al ser acompañada por un cereal.
Es importante cocer previamente el tempeh (el tofu también) ya que el tempeh fresco crudo enfría, dispersa y distiende la energía de nuestro cuerpo creando trastornos digestivos como gases, flatulencias, hinchazón de intestinos, indigestión… y además enfría nuestros órganos sexuales. Es decir, los mismos síntomas que si consumiéramos una legumbre sin cocinar.
En las tiendas de dietética puedes encontrarlo en botes de cristal y fresco, éste último estará en la nevera del establecimiento. Su apariencia es de color blanquecino y negro pero si su color fuera rosado o naranja significa que su fermentación no ha sido adecuada y es mejor no consumirlo.
Una vez abierto el paquete debemos guardarlo con agua en un tarro de cristal en la nevera (nos durará un par de días) cambiando el agua todos los días. Otra solución sería congelarlo por tomas y sin descongelar ponerlo directamente en agua hirviendo.
Propiedades nutritivas:
- Alto nivel proteíco de gran calidad al combinarlo con un cereal (arroz integral, pasta integral, mijo, pan integral…).
- Vitaminas del grupo B, especialmente B12.
- Vitamina E.
- Al ser un producto fermentado actúa contra las enfermedades intestinales, al igual que el miso o el tamari (ver recetas).
Al ser considerado, sobre todo en Indonesia, un alimento medicinal, debemos tomarlo, como máximo, una vez por semana y no en grandes cantidades.
Su sabor especial y su textura única hace que sea importante saber cocinarlo para aprovechar todas sus virtudes.
Animaros a probarlo y ya me contáis la experiencia.
Salud y Buenos Alimentos Medicinales.
Yo Isasi
www.nutricionencasa.com






Camisetas Nutricionencasa
Hola soy de chile y me guistaria saber como puedo conseguir el moho Rhizopus oligosporus o oryzae ¿donde se compra?
Hola Valeria, yo te escribo desde España. No conozco Chile, así que no te puedo ayudar a encontrarlo. Supongo que en herboristerías de allí podrás encontrar tempeh y preguntar dónde conseguir el moho.
Un saludo desde Menorca.
Hola, vivo en Madrid, y me gustaría saber dónde conseguir rhyzopus porque me muero de ganas de hacer tempeh, que me encanta. Si alguien lo sabe, se lo agradecería.
Un saludo cordial