Archive for Recetas Sanas, Nutritivas y Curativas

Taller de Cocina Sana en Menorca

Carl Borg en los fuegos y Yo Isasi hicieron una fusión de Cocina de Mercado con Cocina MacrobiotiVa. El resultado: Excelente, delicioso y muy nutritivo.

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Carl Borg, cocinero itinerante y hombre orquesta. Private kitchen, asesor de empresas, organizador de eventos, formador, gestor de cocina económica…Buen Gastrovividor y amante de las cosas hechas con pasión.
Preparó de forma práctica, graciosa y muy nutritiva recetas para sentirnos más vivos, sanos y equilibrados.
La fusión de su alta cocina sencilla con la MacrobiotiVa, dio como resultado estas recetas:
- Sardinas marinadas con vinagre de arroz integral y verduras de hoja.
- Sopa invernal con tofu y almendras: Utilizando aceite de sésamo, hatcho miso, verduritas de temporada y jengibre rallado.
- Sopa de Miso con puerros, daikon, setas shiitake y alga wakame: Una deliciosa sopa donde además se añadió un punto de wasabi y mostaza ecológicos.
- Arroz meloso integral con rape, algas wakame y trocitos de manzana: Un plato exquisito, equilibrado y muy nutritivo donde  se utilizó aceite de oliva virgen extra en frío, un punto de perejil y jengibre fresco.
- Tempeh estofado con nabos caramelizados, calabaza asada y hierbas aciduladas: El tempeh no quedó desapercibido. Y combinado con los nabos caramelizados con sirope arce realzó su sabor especial. Utilizó además un poco de tamari y algas hiziki.
- Pechuga de pollo de corral asado, reposado con sésamo, arroz salvaje y crema de calabaza: Una pechuga que se deshacía en la boca, tierna y riquísima gracias a la mano experimentada de Carl, donde el secreto está en la temperatura y el tiempo de cocción en el horno.
- Bacalao fresco con peras, perejil, vinagre umeboshi, pan de centeno bañado en infusión de té Kukicha: Aquí de nuevo, el secreto está en la temperatura del horno, donde descubrimos que es posible  sacar la esencia, la delicadeza en el pescado sin pasarnos en la cocción. Y la infusión fue super especial, echó las hojas de té en un caldo base de verduras y algas añadiendo un punto de miso. Resultado: Exquisito, suave y con un sabor muy especial, muy umami.
Y fueron unas cuantas recetas más, todas ellas cuidando mucho el valor nutritivo de los alimentos y al mismo tiempo procurando que cada plato fuera equilibrado, sano y atractivo para la vista.
Un placer compartir este Taller con Carl. Mi cometido era explicar los valores nutricionales de todos los alimentos utilizados mientras nuestro Carl los cocinaba.
Muy buena experiencia, muy buena fusión y espero que se repita para que más gente sepa que se puede comer MacrobiotiVa de manera deliciosa y hermosa.
Gracias Carl.

Yo Isasi

TEMPEH. Alimento Medicinal IV.

Tempeh, soja fermentada de Indonesia.

Hablemos del tempeh, todavía bastante desconocido o poco aceptado por Occidente y considerado un alimento nutritivo y medicinal.
Es proteína fermentada de la soja amarilla, originaria de Indonesia. No es un condimento como la salsa de soja o el miso (soja fermentada) sino un ingrediente principal no salado para cualquier plato.
Se elabora cociendo las semillas de soja enteras, disponiéndolas en capas finas y fermentándolas con el moho Rhizopus oligosporus o oryzae (que también se utilizan en los misos) durante 24 horas a 33ºC. Este moho hace que las semillas se unan y formen fragmentos con sabor, tiene un aroma a levaduras y hongos pero al cocinarlo se desarrolla un sabor a nueces casi carnoso. Su aspecto no es muy agraciado y tiene un sabor que a veces no agrada pero si sabemos cocinarlo bien puede resultarnos riquísimo.
Su proceso de fermentación es corto (la soja no ha sido totalmente cocida) por tanto si queremos beneficiarnos de sus cualidades tanto nutritivas como gustativas debemos cocerlo en agua, cubriendo la mitad del volumen del tempeh para que no se diluya en el líquido, junto con una tira de alga Kombu durante 15-20 minutos a fuego bajo-medio y con tapa. Lo ideal, sería que al finalizar la cocción el agua hubiera desaparecido. Esta misma operación se debe realizar con el tofu, cosa que mucha gente no hace (ya que no lo especifica en el envoltorio). » Read more..

PAN de TRIGO GERMINADO: Alimento Mecidinal II

Panes germinados caseros.

Hoy vamos a hablar de un tipo de ‘pan especial’, ya que no lleva harina, ni sal, ni levadura. Su ingrediente principal y único es el trigo, pero no en grano, sino trigo germinado molido.
Antes de dar la receta casera, por cierto,  muy sencilla, voy a comentar las virtudes del trigo y de este delicioso, dulce y nutritivo pan. Eso sí, debo decir, que con un par de rebanadas estamos más que saciados.
El trigo es el segundo cereal más rico en proteínas, contiene casi todas las sales minerales, numerosos olioelementos y vitaminas. Su grano es bastante indigesto por lo que, la mayoría de veces, se consume en forma de pasta o pan.(Más info en ‘El pan nuestro de cada día…’).
Germinar el trigo produce unas increíbles transformaciones en el grano, por ejemplo, el grano entero tiene 133 mg de magnesio y en cambio, el grano germinado alcanza 342 mg. » Read more..

La Verdad sobre la Mentirosa LECHE de SOJA.

Sí. La llamo mentirosa porque ha sido nombrada como la ‘salvadora’, la ‘sustituta’ de la leche de vaca. Muchos pediatras están recomendando a las madres con bebés intolerantes a la lactosa (azúcar de la leche) o ‘por estar de moda’, sustituir la de vaca por la de soja ya que creen que tiene las mismas propiedades que ésta. Sigue siendo aconsejada a personas adultas con alergias a los lácteos y muchos vegetarianos son adictos a ella.
Pues bien, si nos adentramos un poco más, podremos ver que todo ésto ha ocurrido por un acuerdo entre la industria alimentaria, la industria dietética y la agricultura masiva de soja transgénica. Otra vez, como siempre, nos están tomando el pelo con publicidad engañosa y ganando millones de euros a nuestra costa. Ya habréis comprobado por vosotros mismos que encontramos leche de soja hasta en la misma leche de vaca, soja de todos los colores, soja en todas partes, en los supermercados convencionales y en las herboristerías, muchas de ellas con omega-3, omega-6, vitamina A y todo un surtido de sustancias químicas que nos engatusan poniendo que son minerales y vitaminas naturales. Una falacia más, otra mentira.

Me voy a centrar en la leche de soja, tal cual. Se obtiene remojando la soja (legumbre), haciéndola puré, filtrándola, hirviéndola y colando su líquido, finalizando con otro hervor rápido. Si se hiciera este mismo proceso con otra legumbre como la lenteja o el garbanzo, ¿cómo crees que te sentaría? Vamos, sería una bomba de relojería para tu estómago. Es como tomar la legumbre por sí sola, sin cocinar y ésto es imposible de asimilar, generando una cantidad de gases importante y muchos efectos como:
- Reducirá la temperatura corporal de nuestro cuerpo creando expansión y distensión en nuestro estómago.
- Hinchará nuestros intestinos creando diarreas, flatulencias e impidiendo la absorción y asimilación de los otros alimentos.
- A raíz de todo lo anterior, nuestro cuerpo reaccionará con problemas de piel, problemas en el sistema respiratorio como asma, resfriados y mucosidades, muchas mucosidades.

Si, has leido bien, son los mismos síntomas que se pueden tener al tomar leche de vaca.
La gente asidua a tomar esta leche pero que toma a menudo carne (u otro alimento contractivo), no notará los síntomas anteriores tan agudos porque esta leche (alimento expansivo) contrarestará sus excesos.
Referente a los más pequeños de la casa, se han dado casos de bocio (carencia de yodo en la dieta) en niños alimentados con leche de soja ya que elimina el yodo del organismo.
Todos conocemos el valor protéico y las cualidades nutritivas de la soja pero sólo es capaz de trasmitirnos salud y curación si la tomamos de diferente forma como el tempeh (soja fermentada), tamari (salsa de soja no comercial), miso y de vez en cuando sus germinados (yo no soy partidaria de estos últimos ya que siguen siendo alimentos que enfrían al igual que el tofu, un inhibidor sexual que enfría nuestra apetencia sexual). Tengo que recordar que la soja verde, la que se vende como legumbre, se debe cocinar muy bien para que el organismo pueda asimilar su riqueza nutritiva. Así como el tofu y el tempeh, por ejemplo, debemos hervirlos durante 15 minutos antes de utilizarlos para luego prepararlos a la plancha o en estofado. En cambio, nunca debemos hervir ni el miso ni el tamari, hay que utilizarlos siempre al final de la cocción de lo que estemos cocinando, darles calor para que se empiecen a activar sus enzimas nutritivas.
Sé también, que muchos están acostumbrados a su vaso de leche por las mañanas, a su té o su café con leche…Pues deciros que hay otras alternativas como la leche de arroz, la de avena, la de almendras o avellanas caseras (las comerciales de estas dos últimas, utilizan muchos edulcorantes como fructosa, maltosa o melazas). Aquí van dos recetas para que no tengáis excusas y dejéis definitivamente la leche de soja y la de vaca:
- Leche de avena (no recomendable en resfriados, mucosidades o cándidas)
1 vaso de avena; 3 litros de agua (no del grifo); 1 rama de canela o 1 palo de vainilla; 1 pizca de sal marina.
Ponemos en la olla presión todos los ingredientes. Dejamos en ebullición 60 min. Luego, sin que esté muy caliente, filtrar con un colador el líquido obtenido. Conservar en botella de cristal. Con el líquido sobrante, podemos hacer un pastel de avena o croquetas.

- Leche de almendras
Utilizaremos almendras crudas que pelaremos fácilmente escaldándolas en agua hirviendo. Troceamos y mezclamos con agua mineral (aprox. 1 taza por cada 2 cucharadas de almendras troceadas). Batimos con una batidora potente insistiendo hasta que el líquido resultante sea blanco y las almendras estén totalmente trituradas. Pasamos la leche resultante por una gasa estrujando o colador de tela. Para extraer un poco más, volvemos a mezclar la pulpa de las almendras con un poco más de agua y repetimos la operación hasta que el líquido ya no salga blanco. Podemos endulzar, si queremos, con un poquito de azúcar de rapadura, melaza de arroz. Guardar en la nevera y en botella de cristal.

Aunque ¿por qué tomamos leche (cualquier tipo) en la edad adulta? ¿La necesitamos realmente? ¿Qué cuerpo la necesita? ¿El físico o tal vez el emocional?
¡Hagámosnos mayores y dejemos el biberón de una vez por todas!¡Leche!

NOTA: Parece que está habiendo un Boom Mediático con la Leche de Soja. Este es el artículo más leído desde hace meses. Toda la información aquí recogida no es inventada sino investigada y contrastada. Así que por favor, os pediría que no me escribáis mensajes violentos, sarcásticos insultando a mi persona y tan agresivos. Creo que hay otras maneras de poder comunicarse y personalmente creo que mucha de vuestra rabia e impotencia expresada en vuestros mensajes es algo interior vuestro que aún no habéis resuelto, además de no aceptación de mi mensaje. Así que no pienso ni publicar ni responder este tipo de comentarios en mi blog. Muchas gracias por vuestra comprensión. No soy la única en la red que no cree en la leche de soja y sinceramente mi post es de los más suaves y ligeros.
Un abrazo.

Salud y Buenos Alimentos.
Yo Isasi
www.nutricionencasa.com

SOPAS CALENTITAS PARA EL 'DURO INVIERNO'

Sopa de miso con verduras y shiitake.

Hoy al salir a la calle y ver el termómetro, he pensado en vosotros. Con el frío que ha venido nada mejor que unas cuantas recetas de calditos y sopas. Muchas de ellas llevan ingrendientes que puede que algunos no conozcáis o no sepáis sus propiedades. Por eso, comienzo con una breve explicación para que nadie se quede ‘colgado’:
- Miso: Soja fermentada. Alcaliniza y depura la sangre; protege de las radiaciones (partículas radioactivas, rayos X) gracias a una sustancia, la cibicolina, que facilita la expulsión del organismo. Hay más de 30 tipos de miso, pero en España sólo conocemos cinco o seis. Existen tres tipos de miso: los que contienen arroz, los de cebada y los de soja.
- Tamari: Antiguamente era el líquido para hacer el miso. Se obtiene mediante fermentación de soja, agua y sal marina durante tres años. En los super puedes encontrar muchas salsas de soja fabricadas rápidamente y añadiéndoles glutamato monosódico y azúcar blanco. Son salsas de soja químicas que no tienen ningún tipo de propiedad curativa ni nutritiva. A algunas se les añade agua y más sal para que salga más rentable el negocio industrial. Para distinguir el químico del natural, debemos agitar los frascos hasta formar espuma. Si la espuma baja rápidamente, es químico y si permanece un tiempo, es tamari natural. » Read more..