Existe una obsesión o un abandono dental, dependiendo de la persona y las circunstancias. Tenemos a los que no pueden pasar sin hacerse una limpieza cada tres meses, van a todas partes con su hilo dental y su cepillo de dientes, usan pastas dentífricas de todos los colores y sabores, blanqueantes, contra la caries, contra el sarro, antibacterianas, contra la sensibilidad, enjuagues bucales, etc. ya que no pueden resistir que su boca esté imperfecta; otros van más allá y les encanta esa moda que han puesto los famosos de ‘hacerse’ la boca entera toda perfecta como Tom Cruise y se ponen fundas de ‘porcelana’ (porcelana, porcelana, tengo mis dudas…); los que, ya mayores de edad, les encanta la moda de los aparatos para recuperar la ‘sonrisa perdida’ por sus complejos infantiles; luego tenemos a los dejados de la vida, a los que hace miles de años que no han pasado por un dentista, los que su cepillo de dientes está lleno de polvo en el baño; y por último quiero hacer mención a los que tuvieron que pasar cuando eran pequeños, entre los que me incluyo, por la famosa moda de poner amalgamas de mercurio diciendo a nuestros padres que eran de plata. El 95% de la población lleva por lo menos una en su boca. Los más atrevidos, actualmente, han querido quitarse estos empastes por la información que han recibido de que son bastante peligrosas. Estoy totalmente de acuerdo en eliminarlas de nuestra boca pero mucho cuidado a qué especialistas ‘dejáis vuestra boca’ ya que se requieren unos requisitos importantes, como intentar que nos quiten las piezas enteras sin que se rompan o que el succionador extraiga bien los vapores para no intoxicarnos y envenenarnos lentamente con el mercurio. Si estáis dispuestos a sustituirlas por amalgamas de cerámica preguntad a vuestro dentista si éstas llevan aluminio porque, señores, nos dicen que son de cerámica pero en su composición muchas llevan aluminio. Así no arreglamos nada, ni curamos la herida ni ponemos la tirita sino añadimos otro problema más que surgirá más adelante como, por ejemplo, el famoso Alzheimer. Es importante acudir a especialistas que nos aseguren que saben extirpar sin peligro alguno las amalgamas de mercurio ya que al retirarlas su polvo tóxico puede ser tragado y va directamente a nuestro cuerpo por eso se suele aplicar selenio para neutralizar la toxicidad de las misma. » Read more..


Camisetas Nutricionencasa